La reina del pop ya ha elegido el lugar donde trasladará su familia tras haber abandonado Lisboa. Madonna se afincará en la mansión que hasta ahora era propiedad de The Weeknd, en Hidden Hills (California).

La finca tiene nada menos que 12.140 metros cuadrados (casi dos campos de futbol) y cuenta con dos edificaciones: una casa de huéspedes con dos habitaciones y una casa principal con siete dormitorios, sala de estar, un gran comedor y una cocina profesional con dos islas de mármol para hacer las delicias de cualquier masterchef. Por si esto fuera poco, la casa también cuenta con un bar de entretenimiento, un vestíbulo con techo de doble altura y un gran ventanal.

No obstante, todo esto queda bien protegido de los objetivos de los paparazzis gracias a las enormes arboles secuoyas que rodean el exterior de los edificios, así como la pista de baloncesto que se encuentra en la finca. Además, Madonna también podrá hacer una selección de los mejores caldos para incluirlos en la bodega, podrá ejercitarse en su propio gimnasio y relajarse viendo una peli en la sala de cine.

El extenso jardín también cuenta con un spa, una piscina, y una casita con sala de estar. Todo ello, junto al garaje con capacidad para albergar a 5 vehículos, le habría costado poco más de 19 millones de dólares.